¿Quieres viajar por todo el mundo y ser un travel blogger? Estas son las habilidades que necesitas tener en cuenta.

Has dejado ese trabajo en el que eras muy bueno, para lanzarte a una aventura unos pocos meses o quizà extenderla a un año sabàtico?. O estás soñando con ello aùn?. En primer lugar, felicidades. Darse cuenta de que el mundo es asombroso, y que deberías ir a conocerlo es un gran primer paso, uno que un sorprendente número de personas nunca se atreven a dar.

Sin embargo, antes de comprar tu boleto de avión, es vàlido considerar la posibilidad de que no estés listo aùn. Tal vez has estado trabajando durante los últimos 10 años como, digamos, un planificador de eventos, o de optometrista, o de funerario. Mientras hacías fiestas o verificabas el bienestar de la vista de las personas, o preservabas a los muertos; en esta monotonìa quizà descuidaste muchas habilidades en las que querrás confiar mientras te diriges hacia lo desconocido.

Como nos especializamos en nuestras carreras, las habilidades que necesitamos para viajar por el mundo tienden a estar inactivas en la mayorìa de los casos. La buena noticia es que puedes resucitarlas y afilarlas… una gran manera, también, de conocer algunas partes olvidadas de tu personalidad. Así que antes de dejar ese trabajo que haces tan bien, considera pulir las siguientes habilidades.

19. Lidiar con el exceso de atención no deseada.

En China y la India – y en muchos otros lugares, pero con mayor ènfasis en China y la India – los extranjeros son mirados indiscretamente por los hombres, mujeres, niños y todos los habitantes del lugar. Algunas personas pueden tratar de tomar fotos contigo o de ti, simplemente porque nunca han visto a nadie con un color de piel diferente. Esto puede sentirse como una atención curiosa y amistosa; otras veces es menos agradable. En Papúa Nueva Guinea, los lugareños pueden incluso acercarse a los visitantes para tocar su pelo y su piel. Andar con esto puede resultar difícil para los viajeros que no están acostumbrados, y para las personas sensibles, puede ser abrumador. Para prepararse para este suave escrutinio de los extraños, considere tomar una clase de actuación o asistir a una fiesta de abrazos. Y perfecciona tu sonrisa y el signo de la paz para las fotos.

18. Hacer matemáticas y negociar.

Si vas a Marruecos, por ejemplo, sin una formación básica en matemáticas o negocios, accidentalmente comprarás muchas, muchas alfombras. ¿Cómo sucederá esto? En primer lugar, no podrás calcular cuántos dirhams marroquíes hay en un dólar. Entonces no serás un buen regateador. Luego beberás tanto té gratis que te sentirás obligado a comprar al menos unas cuantas alfombras. ¡Incluso una alfombra es demasiado! No compres una alfombra en Marruecos. En su lugar, estudia la parte de matemáticas del GRE y lee sobre cómo negociar con las personas, te servirà de mucho en el camino de la vida.

17. Llorar si es necesario, y actuar con naturalidad en momentos incòmodos.

Cuando viajas, se da por hecho que en algún momento harás algo estúpido. Una vez accidentalmente reservé boletos de Inca Rail de Cusco a Aguas Calientes para el día equivocado. Mi amigo y yo no nos dimos cuenta hasta que intentamos subir al tren y nos lo negaron. Básicamente todo nuestro horario dependía de que estuviéramos en el tren que no había reservado. En ese momento, aproveché una habilidad perdida que adquirí al crecer con mis hermanos para poder meterlos en problemas… llorando cuando me lo ordenaban. Funcionó. El encargado del tren se apiadó de nosotros y nuestro viaje no se arruinó. Los hombres probablemente se sentirán menos cómodos con esta habilidad, así que les recomiendo una táctica alternativa para superar la idiotez: colarse en lugares.

16. Colarse en lugares

En el mismo viaje que compré los boletos de tren para el día equivocado, también llegué a Machu Picchu pensando que podría comprar los boletos para el parque en la entrada. No. (A veces pueden ocurrir muchas idioteces en un solo viaje.) Mi amigo y yo tuvimos que volver en un largo viaje en autobùs al fondo de la montaña, enfrentandonos a absurdas largas filas, perdiendo nuestro tiempo. En vez de eso, caminamos directamente a Machu Picchu sin boletos. A nadie le importó.

Para que conste: No estoy diciendo que deberías evitar a propósito pagar por los parques nacionales y cosas así. Pero cuando se enfrenten a perderse o a entrar a hurtadillas, estén preparados. Puedes practicar en casa. Por ejemplo, intenta subir al avión cuando la azafata sólo llame al grupo uno pero tú eres el grupo dos. O salta la valla para ir a un concierto con todas las entradas vendidas. La confianza lo es todo.

15. Saber leer un mapa.

He oído que esto ayuda a la gente a moverse, pero honestamente, nunca se me ha dado bien y he descubierto que no leer los mapas correctamente es una habilidad aún mejor. Perderse mientras se viaja significa hablar con extraños y tropezar con cosas inesperadas. Sin embargo, en última instancia, deberías considerar formas de des-perderte,por asì decirlo especialmente cuando el GPS no es una opción, siempre es recomendable llevar consigo una brùjula.

14. Hablar con extraños

Esta sugerencia viene a través de Thomas Swick, un extraordinario escritor de viajes que acaba de publicar un nuevo libro, The Joys of Travel: e historias que los iluminan. Tom ha notado que en casa tendemos a comunicarnos con gente como nosotros (lo que los medios sociales sólo refuerzan). “Viajando, conocemos a gente cuyas vidas son muy diferentes a la nuestra… culturalmente, espiritualmente, y a menudo económicamente”, dice Tom. Además de la curiosidad, los viajeros necesitan el conocimiento del lugar para tener conversaciones inteligentes, e integraciòn cultural,lo cual proviene de la investigación previa al viaje. También necesitan empatía: “una habilidad para trascender su limitada experiencia y obtener algún entendimiento de las vidas de los demás”. Tom recuerda haber visitado Vietnam en 1994 y haber sido “adoptado” por un profesor y su esposa allí, basándose en una capacidad de comunicación. “Me contaban historias sobre la guerra y me alimentaban – el antiguo enemigo – de forma real”, dice.

13. Saber cómo (y cuándo) ofrecer un soborno

Recientemente mi novio y yo estábamos conduciendo en Zanzíbar, Tanzania, y subí a la parte trasera del coche para encontrar algo de comer. Un policía nos vio e inmediatamente nos detuvo, alegando que había violado la ley (sin cinturón de seguridad) y que tendría que ir a la corte y pagar una multa. Sintiendo que el policía realmente sólo quería un soborno, mi novio preguntó si podíamos pagar ahora, y cuánto costaría. Entonces sacó 3 chelines tanzanos de su cartera. “¿Esto es suficiente?”, preguntó. Lo era. Cada situación es diferente… en algunos lugares un soborno puede ser inútil, o considerado irrespetuoso (por no hablar de la criminalidad). Así que la mejor manera de prepararse es leer sobre el país que está visitando, hablar con otros viajeros y practicar con los amigos.

12. Montar un scooter, una moto o una bicicleta.

En gran parte del mundo, estos son los medios de transporte más comunes, y en una total coincidencia, también son los mejores para recorrer una nueva ciudad y experimentar todos los sonidos, olores y sabores que se perderían detrás de las ventanas. Como bonus, conducir rápido puede permitirte alcanzar a la gente en movimiento. Hace poco, un amigo viajero se fue en bicicleta después de un grupo de atletas del Cirque du Soleil en el lluvioso Londres y más tarde terminó bailando con ellos al ritmo de la música soul después de una de sus actuaciones. Sé ágil, sé rápido, pero escoge lo màs barato.

11. Saber como conducir un manual.

Es vital tener conocimiento de este tipo de conducciòn, que con el tiempo se va desvaneciendo, cuando se viaja por países donde los coches tienen transmisiones manuales… que son la mayoría de ellos. Incluso en lugares donde la automática es común, puedes ahorrarte unos cuantos dólares si alquilas una con palanca de cambios en su lugar. Escuché la historia de una mujer que llegó a Suecia y recogió su coche de alquiler  para aprender a conducir manual ya que eran los únicos coches disponibles. Aprendiò por si misma a conducir con palanca de cambios mediante videos de  YouTube porque no había otra opción. Evita esto, Toma lecciones por adelantado.

10. Comer lo que sea que te sirvan en la mesa.

Una de las grandes espectativas de viajar es comer cosas raras y sobrevivir, ya sea con conejillos de indias en el Perú, tarántulas en Camboya o un taco de saltamontes en México. Una vez bebí el corazón aún palpitante de una serpiente en Vietnam, lo que supuestamente fue bueno para mi salud. Amigos, no me he enfermado gravemente desde entonces. Algunas personas tienen estómagos más débiles que otras, y esto sin duda,es un desafío. Pero en mi experiencia, cuanto más exòtico sea lo que me llevo a la boca, más se acostumbra mi estómago a las sorpresas. Amplìa tu paladar. 

9. MacGyvering .

Hace unos meses, alguien pisó la parte trasera de mi chancla en Montreal y rompió mi correa. No me apetecía descarrilar mi viaje para buscar zapatos nuevos; en lugar de eso, caminé descalza durante un tiempo. Finalmente entré en un edificio de ingeniería en el campus de la Universidad McGill y encontré una grapadora; arreglada. Dos meses después todavía llevaba esos zapatos en las Islas Vírgenes, definitivamente una victoria para la cirugía ambulatoria de tipo bricolaje. Repara tus propias cosas, y tendrás más tiempo y dinero para tu viaje. Lo mismo ocurre con la electrónica, las mochilas,la ropa, etc. Busca en Internet para encontrar soluciones rápidas cuando estas cosas se rompen, o inventa otras nuevas… una habilidad que puedes perfeccionar en tu vida diaria. 

8. Fotografía, periodismo, bosquejo.

Además de, ya sabes, documentar tu viaje, hacer fotos o escribir o dibujar para mantener un recuerdo para ti, esto te hace más interesante y accesible. Intenta sentarte en un café y dibujar el punto de referencia más reconocido de cualquier país en el que estés. Observa cuánto tiempo le lleva a alguien acercarse y decir, “Oye, ¿te importaría dibujarme usando esto… y sólo esto?” Como en el Titanic, excepto que probablemente sobrevivas, te ayudara a hacer conexiòn con muchas personas.

7. Primeros auxilios para ti mismo.

Nada es más triste que un viajero enfermo o herido sin suministros y sin conocimiento. Hágase un favor a sí mismo para viajar (y a la vida, en realidad) y tome algunas lecciones de primeros auxilios o incluso un curso de supervivencia. Mucho de esto es útil cuando tú o un amigo se caen de espaldas de un columpio de cuerda en Guatemala y el hospital (Con una atenciòn precaria) más cercano está a 10 horas de distancia. Incluso aprenderás trucos geniales, por ejemplo, el enhebrado de ampollas, que consiste en pasar un hilo esterelizado a través de una ampolla para drenarla durante la noche; como hacer un buen vendaje o incluso un camilla improvisada serà muy ùtil.

6. Aprende los idiomas que te sean posibles

No estamos hablando que necesitas ser polìglota o haber tomado nueve años de portugués para estar en Brasil, por ejemplo. Hoy en día, aplicaciones como Duolingo te ofrecen una forma divertida y fácil de aprender los fundamentos bàsicos de un nuevo idioma, e incluso puedes practicar cualquier idioma que estés aprendiendo de forma gratuita en Skype con personas de cualquier parte del mundo. Cuando todo lo demás falla, recurre por defecto al lenguaje universal de las charadas, que puedes desarrollar fácilmente con tus amigos mientras bebes los fines de semana.

5. Hacer música (o bailar).

A los viajeros les gustan los interludios musicales, y tienes que estar preparado para eso. Puede suceder en un viaje por carretera cuando no hay nada bueno en la radio, o alguna noche después de la cena cuando aparece el karaoke. Lo que la mayoría de la gente no se da cuenta es que no tienes que sonar bien para impresionar a la gente con la música. Dedica algunas horas a hacer karaoke, ademàs de aumentar tu confianza, te ayuda mucho a hacer amigos, incluso añade algo de baile y expresiones faciales absurdas… hazte bueno con un par de canciones y compàrtelas en el momento. Unos puntos extra,si puedes tocar la armónica, rasguear una guitarra o tocar el didgeridoo en tal caso.

4. Dormir en cualquier lugar.

Los largos viajes en avión, tren y autobús se vuelven infinitamente más deseables cuando puedes usarlos para hacer unos cuantos alardeos. ¿Cómo se practica para ser un mejor durmiente? Hay sitios web enteros dedicados a esto; aquí hay uno de Harvard. Básicamente, trata de hacer algo de ejercicio todos los días y no te pases con la cafeína u otros estimulantes mientras estás en movimiento. Un viajero bien descansado es un viajero atractivo.

3. Caca omnipresente

¿Eres de los que se ponen nerviosos y necesitan una puerta cerrada o la comodidad de la casa para dejar sus necesidades fisiològicas? Por favor, trabaje en esto. En muchos países del mundo, la idea de un baño es muy diferente a lo que estás acostumbrado. El papel higiénico pueden escasear. Los baños portàtiles pueden no existir. Viajar por gran parte de Asia o África puede parecerse a acampar al aire libre, donde te encontrarás sin retrete, con sólo agujeros en el suelo para acuclillarse sobre él. Cómprate un Squatty Potty y entrena con antelación. Bono: tus cuádriceps (y tu colon) estarán más saludables.

2. Jugar al fútbol.

Cierra los ojos y pon tu dedo en un globo terráqueo. A menos que llegues al océano, lo más probable es que hayas aterrizado en un lugar donde la gente ama el fútbol. No hay una forma más rápida de ganar amigos que unirse a un juego, así que tener algo de coordinación de pies y conocimiento bàsico de fùtbol es básicamente una moneda internacional. Haz lo que puedas para desarrollar habilidades – los equipos de las ligas de adultos están acostumbrados a los novatos – pero date cuenta de que lleva años conseguir fluidez en este deporte. Su plan B en este sentido: sólo ser capaz de hablar de la Copa del Mundo o de algùn campeonato al azar. 

1. Paciencia.

Cuando viajas mucho y las cosas van mal,  llevan más tiempo del que deberían o simplemente las personas no tienen prisa por ayudarte a satisfacer tus necesidades. Ya has llegado hasta aquí, así que puede que ya poseas la habilidad más vital para viajar: la paciencia, sin la cual te puedes volver loco. Para esos muchos, muchos momentos lentos, traer un libro ayuda. Un bloc de dibujo, lo mismo. Empieza una conversación con alguien que también esté esperando, u observa tu entorno y aprende algo. El entrenamiento para esto es una búsqueda de por vida. Al menos puedes practicar con los miembros de tu familia, tus seres queridos, o la próxima vez que tengas que renovar tu licencia de conducir, la paciencia es la llave para abrir la puerta de lo bonito de la vida, disfruta y deja que todo fluya.

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