¿Cómo iluminar tu piel?

Todos lo quieren, pero pocos tienen la suerte de tenerlo: Estamos hablando de piel brillante, iluminada por dentro. Pocas cosas pueden hacer que tu tez se vea tan instantáneamente saludable y fresca como ese resplandor natural que todos anhelamos. A continuación, todo lo que necesita saber sobre cómo iluminar la piel opaca. Es hora de ponerse brillante.

Empecemos con lo básico. La piel parece opaca cuando la luz no se refleja en ella; cuanta más luz rebote en su piel, más brillante se verá. Y hay múltiples razones por las que esto puede suceder. Una de las principales causas de la piel opaca: Una acumulación de células de piel muertas. Mientras que la piel se transforma naturalmente en células cada 30 días más o menos, no siempre se desprenden todas las células muertas, y cuando empiezan a acumularse, impiden el reflejo de la luz, dejando la piel con un aspecto opaco y sin brillo. También hay una serie de factores ambientales y de estilo de vida que pueden robarle a tu cutis su resplandor, cosas como la contaminación y el tabaquismo, que no le hacen ningún favor a tu piel. Pero tal vez el mayor chico malo de la cuadra… La temida palabra con “e”. Estamos hablando de estrés. Cuando estás bajo cantidades extremas de estrés, tu cuerpo concentra el flujo de sangre a los órganos vitales (es parte de toda la respuesta evolutiva de “lucha o huida”). Y aunque tu piel es tu órgano más grande, aparentemente, no se considera tan vital en este contexto como, por ejemplo, tu corazón o tus pulmones, por lo que se le roba el flujo de sangre que la hace lucir brillante y radiante.  Todo esto es una prueba positiva de por qué es tan importante considerar no sólo los productos que estás usando, sino tu estilo de vida en su conjunto cuando se piensa en abordar los problemas de la piel, como la torpeza.

Vale, ahora que sabemos por qué nuestro cutis se ve deslucido, es hora de hablar de cómo obtener una piel radiante. Para empezar, cuando se trata del cuidado de la piel opaca, la exfoliación regular es tu mejor amiga. Mantener esas células muertas y sin brillo fuera de la piel es de suma importancia. Esencialmente tienes dos opciones cuando se trata de cómo exfoliar. Opción uno: un exfoliante físico. Estos usan loufas o ingredientes como cuentas o polvos de jojoba, partículas reales, para pulir la piel muerta. Opción dos: exfoliantes químicos. Normalmente ácidos (glicólico, salicílico, cítrico), estos trabajan disolviendo el “pegamento” que mantiene unidas las células de la piel muerta. Cada uno viene con sus propios pros y contras, y en última instancia, el camino a seguir se reduce a la cuestión de las preferencias personales y lo que funciona mejor para su piel. Independientemente de lo que elijas, es importante no exagerar. Un poco de exfoliación regular es bueno, pero más no es mejor. Exfoliar en exceso puede terminar irritando tu piel, dejándola cruda, roja y todo lo que no sea radiante. ¿Su mejor apuesta? Seguir con una o dos sesiones de exfoliación semanales.

iluminar tu piel

En cuanto a las opciones de estilo de vida, el ejercicio aeróbico es una excelente opción. ¿Sabes ese rubor que obtienes después de una buena sesión de sudor? Es la sangre que corre por tu cara, y aunque no quieres verte roja y sudorosa, el ejercicio aeróbico regular es genial para mantener una circulación saludable, lo que se traduce en una piel radiante. Además, el ejercicio ayuda a reducir el cortisol, la hormona que se libera cuando estamos estresados, y estar menos estresado siempre va a hacer maravillas con tu piel. Lo creas o no, la dieta también puede jugar un papel. Al igual que las grasas saludables son buenas para la piel cuando se aplican tópicamente, tienen un beneficio similar cuando se comen. Los ácidos grasos omega beneficiosos para la piel ayudan a mantenerla flexible, regordeta e hidratada… y la piel hidratada siempre aparece más brillante que la piel seca.  Algunas buenas fuentes: Aceite de oliva, nueces, aguacates, semillas de cáñamo. Pásame esa tostada de aguacate, por favor.

Finalmente, cuando tengas dudas, finge hasta que lo hagas… con maquillaje.  No hay escasez de resaltadores, iluminadores y más en el mercado que pueden ayudarte al menos a fingir un resplandor temporalmente mientras trabajas en conseguir una piel más naturalmente radiante para empezar. Una buena regla general es buscar fórmulas de crema siempre que sea posible, fundaciones, rubor, lo que sea. Estas van a ser innatamente más hidratantes, y, como se mencionó, la piel hidratada siempre va a lucir menos apagada. Tengan en cuenta que hay una fina línea entre la piel iluminada por dentro y la piel que luce brillante. (La primera es buena, la segunda, tal vez no tanto.) Para lograr el efecto más natural, somos grandes fanáticos de aplicar capas de imprimación lumínica y/o resaltadores cremosos en toda la piel desnuda debajo de la base y el corrector.

Suficiente resplandor para hacer que la piel se vea brillante, sin parecer tan agresivamente brillante. El bálsamo iluminador es el producto perfecto para este propósito. Al reflejar la luz, proporciona un efecto iluminador general, dejando la piel con un aspecto regordete, saludable y brillante. Bono: También ayuda a contrarrestar la pesadez de cualquier polvo o base de maquillaje de cobertura total, asegurando que no termines con ese aspecto de base plana y de torta, y un resultado final mucho más natural. Aplíquelo después de la crema hidratante, antes de la base. (O, si es un día sin maquillaje, puedes usar esto solo. Es la cosa perfecta para animar tu piel sin necesidad de maquillaje en toda la cara). Luego, como toque final, puedes aplicar otro iluminador o resaltador en unos pocos puntos estratégicos de tu cara: los pómulos, el puente de la nariz, el mentón y debajo de los huesos de las cejas. Estos son los puntos altos de su cara que naturalmente captarán y reflejarán la luz luciendo una piel sana e hidratada.

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